En los últimos años el país se ha encontrado en una etapa de recesión económica. A pesar de la mirada atónita de ciertos sectores de la sociedad ante esta aseveración, resultaría utópico negar el ambiente de desesperación e incertidumbre que los agentes económicos viven día a día ante la falta de liquidez y un decrecimiento de las actividades productivas. El gobierno nacional ha enfocado todos sus esfuerzos en lograr acuerdos comerciales y financieros que ayuden a darle un respiro a la economía ecuatoriana; sin embargo, el más importante es el acuerdo comercial con la Unión Europea. De acuerdo a proyecciones realizadas por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), “la entrada en vigencia del Acuerdo Comercial representará para el Ecuador un incremento anual del 0,10 del PIB, del 0,15% en el consumo y de un 0,13 % en la inversión, además de un efecto positivo en la generación de empleos y en mejores ingresos para la población”.

A las 7:30 a.m. del viernes 11 de noviembre del 2016 se produjo un hecho histórico: Ecuador y la Unión Europea firmaron en Bruselas el “acuerdo comercial multipartes” con la finalidad de mejorar las actividades comerciales y productivas. A diferencia de los tratados que firmó el bloque europeo con países como Perú y Colombia, este tratado reconoce la disparidad entre las dos economías involucradas y le da un “trato especial” al país. Los productos ecuatorianos exportables ingresarán al mercado europeo sin aranceles, mercado que representa 500 millones de personas; por su parte, Ecuador excluye de la exoneración de aranceles a 91 productos sensibles, ya que en caso de no aplicar esta medida de protección se pudiera ver afectada seriamente la industria nacional.

Esta alianza comercial fomentará la competencia debido a la inserción de una amplia gama de productos similares a los que se ofrecen actualmente en el mercado, por ende los consumidores tendrán a su disposición productos de mayor calidad y a un mejor precio. Otro factor importante será la entrada de tecnología de punta y la cooperación para mejorar los mecanismos existentes en el proceso del cambio de la matriz productiva. Además la ventaja competitiva a nivel regional que adquirieron algunos de los sectores productivos ecuatorianos va a estimular notablemente el crecimiento económico, lo que reactivará una economía en declive y generará un número importante de plazas de empleo a mediano plazo (aproximadamente 41000 hasta el 2020). Prueba de ello es el pronunciamiento realizado por parte del gremio de bananeros del Ecuador, quienes se han planteada ya incrementar las exportaciones de su producto en un 5% para el 2017 como su principal objetivo.  Se espera que la firma del acuerdo no solamente mejore las relaciones comerciales con la Unión Europea, sino también con países de la región que ya tienen firmado este tipo de acuerdo, José Rivera, embajador colombiano, explicó que “se podría llegar a un consenso para acumular origen de productos y hacer las exportaciones transatlánticas a la Unión Europea como un solo cuerpo”.

Un factor fundamental para la actividad comercial y productiva en el país será el aumento de la inversión extranjera proveniente de los países que conforman la Unión Europea, este escenario ya se comprobó en países como Perú, en donde la inversión europea tiene tasas de incremento superiores a 4% anualmente. Ecuador al ser un país con “ventajas naturales” como puertos de aguas profundas y condiciones climáticas variadas, se convertirá en una de las opciones de inversión más atractivas en el cono sur del continente americano.

Es importante recalcar que el “acuerdo comercial multipartes” no implica solamente temas económicos, también se estipulan puntos para promover la cooperación social y cultural, así como el diálogo político. Si todo sale de acuerdo a lo previsto, el tratado entraría en vigencia a partir del primero de enero del 2017, sólo falta la ratificación del mismo de parte de los aparatos legislativos de Ecuador y la Unión Europea.

El acuerdo comercial con el bloque europeo es una muestra clara que el país está interesado en ser miembro activo de la economía global e impulsar a nivel local una cultura de competitividad y eficiencia, se debe reconocer la importancia de este hecho histórico que marcará un antes y un después en los sectores productivos del Ecuador, sin duda alguna dimos un pequeño paso al desarrollo, pero aún nos queda mucho camino por recorrer. En el corto plazo esta alianza de primer nivel le dará vida a una economía que estaba a punto de caer, volviendo a soplar vientos de esperanza y prosperidad para toda la sociedad ecuatoriana.

Photo credit: https://flic.kr/p/9JrGyU

Autor:

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Mario Zambrano, estudiante de Economía de la Universidad San Francisco de Quito.

Un comentario en “Un respiro a la economía ecuatoriana

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